Editorial

Redacción

Vivimos un momento excepcional. Y por excepcional no entendemos solo único sino también preocupante. 

Cuando decimos prioridad cultural también queremos decir prioridad democrática. 

La prioridad cultural está en los libros —en este número queríamos muchos, de múltiples temáticas—, la poesía, la música, el arte, la danza, la historia, el cine, los documentales, los viajes y tantas otras cosas que escapan a formatos establecidos pero establecen la vida. 

La prioridad democrática está en el recuerdo de que las libertades se pueden perder y eso siempre ha traído fractura social, destrucción de vínculos, represión y destierro. 

El mapa nos da igual. El territorio no se negocia. 

Nuestra simpatía está con quienes creen en el poder transformador de la humanidad y utilizan esa humanidad en su relación con el otro, sin temerlo ni degradarlo. Con quienes —en otro plano— siguen eludiendo el atajo automático porque entienden que la gracia de ciertas cosas está justamente en vivirlas y aprender con ellas. 

Esto es lo que sabemos y lo que queremos hacer. Hemos peleado duro para llegar hasta aquí. 

La conversación sigue. Aquí se va a hablar de la urgencia dialogante, pero también indignada, del mundo indígena. Del recuerdo de aquellos a quienes, por su preferencia sexual o política, le señalaron la puerta al exilio. De infancia y pantallas. De la amistad como protocolo básico. Traemos conversaciones de terma romana. El viejo dilema de la distopía o la utopía. Curiosidad por lo que tienen que decir las religiones de todo esto. El recuerdo de que en Lagos, Nigeria, está a punto de haber más juventud que en ninguna otra parte del mundo. Un gran encuentro poético en el campo. Otro, en la plena ciudad. Petrarca como jardín. Una mirada hyperpop. En Berlín, una mujer bailaba escandalosamente hace cien años. También en Berlín, un joven beatnik tira fotos ahora con una cámara analógica. Montoneros y montones. El prompt como una de las bellas artes. La IA como ángel caído. Y un ángel caído más allá de la metáfora. La intoxicación por elección. Simpatía por Vila-Matas. Y por Allen Ginsberg, ya centenario. Videoarte. Ecología. Truenismo. Un piano. El amor es la ley. 

Lo Imposible sale cuando debe, no cuando se le requiere. Y debe salir ahora. Porque ya estamos en otoño; primavera en el otro hemisferio. Tanto da. Disfrútalo donde te toque.

editoriales

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